Sexo gay y Erotismo
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Mi deseo era introducir su verga
en mi boca para sentir el grosor que tanto había llamado mi atención. Sin esperar
la orden de Ricardo, lo metí suavemente en mi boca y con ella pude palpar su
excitante tamaño. Se habían
repartido uno para cada uno. Sentí este doble placer por algunos momentos hasta
que Ricardo dijo que era mejor que también sacara mi falda, cosa que hice sin
dificultad quedando solamente con mis bragas frente a mis compañeros de hambre.
Cuando quedé de ese modo, semidesnuda, ambos se deleitaron mirándome cubierta
solamente con mi erótica braguita. Ellos también terminaron por desnudarse completamente
siendo yo, la única que conservaba su débil prenda interior. Ya desnudos, pude
observar la diferencia de las vergas masculinas. La de Ricardo más larga pero
delgada y la de Rodrigo gruesa pero sin una gran longitud. Poco duró mi observación
ya que los hombres se acercaron a mi para realizar una serie de tocaciones.
Me mantuve inmóvil mientras ellos tocaban mi cuerpo desde las partes más inocentes,
hasta las más íntimas. Esas tocaciones a 4 manos me excitaron mucho y ya mi
braga se había humedecido lo suficiente. Por otra parte, creí descubrir en mi
novio, algunas inclinaciones extrañas, ya que tomó mis brazos hacia atrás para
inmovilizarlos y así ofrecer a Rodrigo mi boca. Yo lo anuncié con un gemido
de dolor, entonces Ricardo tomándome de las caderas y Rodrigo acogiéndome de
los hombros... hicieron que la dura verga de Ricardo, se hundiera en mi ano
dolorosamente al principio... De esta manera quedé a merced de la polla que
había invadido mi cuerpo y que me clavaba a cada instante más y más. Rodrigo
apenas podía soportar la excitación que la había producido esta sesión anal
y fue en busca de mi hambre que ahora se encontraba completamente a su disposición.
Ante sus ojos tenía mi hambre abierto y húmedo mientras más abajo, la polla de
mi novio tenia poseído mi ano. Rodrigo con la desesperación de esta fuerte imagen
sexual y el sonido de mis pequeños gemidos, comenzó a lamer mi clítoris con
gran intensidad. Este fuerte placer que me dio su lengua, boca y labios, calmó
en parte mi dolor anal, poco a poco, todo se fue transformando en placer...
Ahora disfrutaba de la dura penetración anal... y muy excitada por los placeres
que me daba mi clítoris violentado por la lengua de Rodrigo, comencé a moverme
para sentir aún más la intensidad de la penetración anal. Sentí que me venía
en un mar de placeres, Ricardo lo advirtió e hizo mas dura su penetración.
Que tengo que poner aqui